En Europa circulan monedas provinciales alternativas al euro

Desde hace poco, en la isla italiana de Cerdeña está en circulación una moneda que los habitantes usan en lugar del euro para pagar entre sí algunos servicios y mercancías. Éste no es el primer caso cuando aparecen monedas regionales dentro de la zona euro.

Pero si antes se las emitía principalmente por nostalgia, ahora este fenómeno es calificado por expertos como una muestra de desconfianza hacia el euro.

Las primeras monedas alternativas aparecieron en Europa en 2001 dos años después de la implementación del euro. Desde que en Bremen emitieron el roland, la moda empezó a propagarse por toda Alemania. En Rosenheim, Baviera, se puso en circulación el chiemgauer; en Munich, el regio.

Actualmente, en el sur del país hay más de una veintena de monedas regionales. La idea tiene sus seguidores en Suiza e Italia. Sólo que la motivación ha cambiado. Si antes el rescate de las antiguas monedas locales se debía más bien a la nostalgia, ahora la población trata de evitar el uso del euro por falta de confianza en el mismo, opina nuestra experta financiera Natalia Smirnova, directora de la consultoría Asesor Personal:

–La población se da cuenta de que el euro tiene problemas, y más que todo, en los países que conforman la zona euro. Quieren protegerse de los riesgos e implementan monedas provinciales. Curiosamente, esto ocurre en países económicamente bastante estables, como Alemania. No quieren perder lo que tienen y tratan de evitar cualquier efecto negativo.

Expertos europeos consideran que esta situación es alarmante porque la introducción de monedas locales pone al margen parte del flujo de efectivo del sistema financiero global. Por otro lado, ésta no es la única alternativa al euro, explica Natalia Smirnova:

–Hay programas bancarios que utilizan esquemas de puntajes y bonos para cancelar bienes o servicios. En cierto sentido, éstos son una alternativa al dinero oficial. En este caso la moneda paralela tiene forma de unos puntajes reconocidos como medio de pago en cierto territorio. Las personas los utiliza para protegerse de los efectos negativos del euro y, en parte, también haciendo gala de su regionalismo. Siendo puntual, este fenómeno no representa mucho peligro.

Las monedas regionales mientras no se conviertan en un factor masivo son mucho menos peligrosas para la economía muncial que los planes monetarios de algunos países europeos, asevera el analista Stanislav Sávinov, de la compañia inversionista Ursa Capital:

–Están cubriendo solamente los pagos en efectivo que en la mayoría de los países constituyen entre el 5 % al 10 % del flujo financiero total. Además, las monedas provinciales están todas vinculadas a las tasas de cambio de las bolsas y es poco probable que reemplazcan las monedas oficiales. Mucho más alarmentes son los rumores de que Alemania supuestamente tiene preparados varios vagones cargados de marcos alemanes. Si los pone en circulación, el sistema monetario mundial se verá gravemente afectado.

Cabe añadir que en algunos otros países el descontento por el euro adquiere formas aún más fuertes. Por ejemplo, el presidente estonio, Toomas Hendrik Ilves advierte que los europeos deberían prepararse para la desintegración de la zona euro.

Anastasia Pérshkina
La Voz de Rusia 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.