Madrid se sube a la moda de cobrar por comer con un tupper a las familias humildes que no pueden pagar el comedor escolar
La moda de hacer caja con las necesidades más elementales de las familias más desfavorecidas continúa, en un auténtico efecto dominó, entre las comunidades gobernadas por la derecha. Tras el anuncio de Cataluña y Valencia, ahora es Madrid la que se suma y también se plantea cobrar una cantidad a las familias que no pueden costear el menú escolar y prepararán cada día el almuerzo de sus hijos y lo lleven en ´tuppers´ a los centros escolares.
Azucena Cobo.08.08.12. Sin embargo, para el consejero de economía de la Comunidad de Madrid, que se ufana cada vez que tiene ocasión de su marcada ideología liberal, la medida se trata, en realidad, de una forma de ofrecer más libertad tanto a las familias como a los colegios. Así lo ha definido Percival Manglano al conocerse la noticia: “la Comunidad va a dar libertad a las familias para que sus hijos puedan llevar comida de casa» a través de una orden que «dará la responsabilidad a cada uno de los centros escolares», los cuales «serán los que decidan si cada uno de los alumnos que van a llevar ´tupper´ tienen que pagar». No obstante, «serán los centros educativos y, en particular, los consejos escolares los que decidirán en qué condiciones se podrán llevar los ´tuppers´ a los centros educativos». Se desconoce a qué se refiere Manglano al referirse a “condiciones”, o si estás tendrán que ver con el tipo de menú envases o tamaños de estos, y si, en ese caso, el precio que se cobre a cada alumno podrá
Desgravaciones para los uniformes escolares de los centros privados
Llama la atención que la Comunidad de Madrid se haya lanzado a copiar esta medida de claros tintes recaudatorios que suponen un auténtico atraco a las ya maltrechas economías familiares de los madrileños. Sobre todo, teniendo en cuentas que el gobierno de Esperanza Aguirre ha aprobado este año una sustancia desgravación fiscal para las familias cuyos hijos estudien en centros privados. Para poder acceder a esta ventajosa rebaja fiscal, las familias no podrán superar una renta de 10.000 euros anuales por cada miembro de la familia. Es decir, un matrimonio con dos hijos debería ingresar más de 40.000 euros anuales (más de seis millones de las antiguas pesetas) para que el uniforme de sus hijos no sea objeto de desgravación. En los colegios públicos y concertados en los que el uniforme no es obligatorio, sin embargo, Esperanza Aguirre ya planea compensar el gasto con el que favorecerá a las familias más pudientes de Madrid cobrando por hacer uso del comedor escolar a quienes, por no poder pagarlo, no consuman el menú elaborado en el centro educativo.

