LA ACTUAL RE-EVOLUCIÓN – del libro LIBERATE

LA ACTUAL RE-EVOLUCIÓN

Corre el año 2011 y los acontecimientos políticos mundiales marcan un final y un

comienzo sobre todo en muchos países donde venían sufriendo una interminable
dictadura y militarismos severos, crueles e injustos con sus poblaciones civiles.

La
mente dictadora militar, agresiva y tirana deja paso a la mente liberal, pacífica,
solidaria y con conciencia. Es la era de la liberación en toda la expansión de la palabra,
donde unos países empiezan a luchar por sus derechos humanos más elementales y
donde otros mucho más avanzados intentan liberarse del sistema globalizador y
monopolizador después de darse cuenta que la tan prometida democracia no es tal,
sino que en realidad resulta ser una moderna dictadura capitalista disfrazada de
democracia y de liberalismo.

Los países árabes deberían aprovechar este movimiento revolucionario sin
precedentes, este momento de su personal transición, para no repetir el mismo error
que hemos cometido nosotros en los países -erróneamente desarrollados-, tienen que
tratar de encontrar un atajo más corto en dirección a la meta, que no a la Meka, un
camino más efectivo y práctico. Su forma de vida es en principio ideal, muy ligada a la
naturaleza, la tranquilidad, la calidad de vida, pero sino se despojan de ataduras y
convicciones extremadamente religiosas, primitivas y dañinas sobre todo para las
mujeres, no conseguirán nunca liberarse del todo y eso puede dar lugar a que falsos
profetas, en nombre de la superproducción,competición y consumismo desmesurados
los conviertan en esclavos para toda la vida. Algo que ya le está ocurriendo al Imperio
Chino, que decidió cambiar el sabio Tao por el capitalismo y la superproducción y con
ello firmaron sin saberlo su rápida sentencia y autodestrucción.

España también está pasando en este momento por un cambio de conciencia
colectiva, pero la ignorancia de algunos sectores de la población y la desesperación les
lleva a caer en un juego de pin-pon político sin sentido y con efecto retroceso en
muchos aspectos, así no se consigue avance ni prosperidad ninguna. No se puede salir
a las calles sólo a indignarse, a pedir más trabajo y a no presentar ninguna propuesta
alternativa que sea capaz de liberarlos de toda esa inmundicia indecente de sistema
que representa un atentado en toda regla a los derechos humanos. Y no se confundan
algunos, el trabajo no es un derecho, es una imposición del sistema, algo de lo que hay
que liberarse y no al revés, entienden la diferencia?.

Salir a las calles a meter ruido, no es precisamente una estrategia inteligente y
efectiva, todo lo contario, incluso en casos extremos corren el peligro de que las
fuerzas del orden se impongan por la fuerza. Sin embargo, si todo el mundo
permaneciera en sus casas en efecto cuarentena, colgaran sus reivindicaciones por
balcones o ventanas y permanecieran en ellas sin salir a trabajar, consumir o ejercer
cualquier otra actividad, durante el tiempo que hiciera falta… no habría fuerzas del
orden ni militares suficientes para obligar a millones de personas a salir de sus casas,
tampoco podrían despedir a millones de esclavos modernos que las instituciones
necesitan para que su sistema sigua funcionanado. Ese sería el jaque mate definitivo al
sistema. Ya no se puede hacer revolución al estilo medieval tipo revolución francesa,
ahora hay que utilizar otras armas y pedir la liberación total a través de un nuevo
sistema que permita trabajar menos y vivir más. Lo demás es perder el tiempo y
energías para nada.

Nos han inculcado conductas y convicciones tan equivocadas, que actualmente
pensamos y creemos insensateces tan grandes como que los países más trabajadores e
innovadores, los que más compiten y producen, son sin duda los más inteligentes !… de
verdad ? yo más bién diría que todo lo contrario. La verdadera inteligencia no es la que
calcula velozmente, la agresiva que todo lo acapara, no es la capacidad de retener

datos en la memoria y luego soltarlos como loros, no es inventar cosas o artefactos
peligrosos y nocivos para la salud del hombre y la tierra, no representa el potencial de
saber engañar y embaucar a otros en función de pérdidas y ganancias, no significa
auto esclavizarse y estresarse hasta perder la salud, la familia, la dignidad y en muchos
casos incluso la vida. La auténtica inteligencia es la emocional, es la capacidad de
encontrar el camino y la forma más sencilla de vida sin tener que renunciar a calidad,
tiempo libre y buenas relaciones sociales, encontrar el equilibrio perfecto, utilizar el
poco o mucho conocimiento que se tiene para conseguir una existencia plena, digna,
relajada y en armonía con todo lo que nos rodea y todo esto con discreción y sin meter
demasiado ruido.

Estoy convencida de que los pueblos más inteligentes son sin duda aquellos de los que
no tenemos apenas constancia porque no han dejado rastro alguno. Los que dejan
tantos monumentos son los egocéntricos, los del –Yo soy-, los que se imponen al
mundo, los que esclavizan, los que tienen miedo de la muerte y de no poder llevarse
sus pertenencias. Son los que representan el cáncer de la tierra, el lado oscuro y
siniestro del sistema.

Cuando hablamos de revolución no lo hacemos solamente refiriéndonos a lo político
sino a lo transcendental, a la conciencia crítica humana como especie en continua
evolución o mutación, no olvidemos que somos mutantes, nuestro cerebro y formas de
pensar cambian cada dos mil años aproximadamente, este cambio está unido a
eventos cósmicos y terrestres, modificando nuestro ADN, nuestra forma de percivir el
entorno, nuestras sensaciones, nuestro latido cardiaco, nuestra frecuencia bio
electromagnética, las ondas cerebrales, determinadas partes de los emisferios
cerebrales se activan y otras se desactivan, lo que influye definitivamente en la
capacidad de entender, aprender, hablar, discernir, memorizar, crear, soñar y sentir
entre otras muchas capacidades. Las cosas que hemos inventado y plasmado en libros,
pergaminos o piedra hace miles de años, ya no tienen una utilidad o sentido
práctico en nuestros días, nuestra forma de pensar y de comunicar es diferente, por
tanto tenemos que renovarnos y adaptarnos a las circunstancias, a las nuevas
frecuencias, vibraciones, a la nueva información que se almacena en nuestro código
genético que en buena parte viene del cosmos, para que podamos procesarla
en perfecta armonía con el entorno y no empeñarnos en ponerlo siempre todo patas
arriba, en ir a contracorriente o en querer manipular todo nuestro entorno y existencia
hasta el punto de hacerla una tortura para la gran parte de la humanidad.

Si, la verdadera revolución empieza en la conciencia, en el conocimiento bien
aplicado para que el producto final sea lo más natural , sencillo y armonioso posible.

Visto en Maestro Viejo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .